La opinión de Blatter sobre la simulación

Publicado el 23 de enero de 2015

Te presentamos la opinión de Joseph S. Blatter -Presidente de FIFA- sobre la simulación en el mundo del fútbol.

 

blatter2

 

Trascribimos literalmente la Nota Presidencial de J. Blatter titulada “El fútbol no es teatro” publicada en The Weekly FIFA.

 

El_futbol_no_es_teatro

En los últimos años, el fútbol ha ganado en rapidez y fluidez gracias, en parte, a algunos ajustes técnicos, entre los que destacan la prohibición de la cesión al portero con el pie o la utilización de más de un balón por partido.

Hoy en día, las mayores pérdidas de tiempo se deben casi exclusivamente a acciones en las que el jugador se deja caer y simula una lesión. Este tipo de conducta, tan mal vista en otros deportes, forma parte del día a día en el fútbol. Aunque cuando se ve a cámara lenta resulta ridículamente cómica, además de extraordinariamente injusta, la simulación se suele entender como una muestra de pillería, o, en el peor de los casos, como una infracción de poca importancia. Lo mismo ocurre con los jugadores que consiguen penaltis a favor a base de engañar al árbitro fingiendo faltas.

Personalmente, este tipo de conducta me irrita sobremanera, más todavía cuando, a los pocos segundos, el futbolista en cuestión, que parecía moribundo, resucita milagrosamente al ser retirado del terreno del juego. Parece como si la línea de banda poseyese algún tipo de milagrosas propiedades curativas desconocidas aún para la medicina.

Aquí es cuando debe intervenir el árbitro. De hecho, existe ya una directriz muy clara al respecto: cuando un jugador yace sobre el césped, el equipo contrario no está obligado a tirar el balón fuera, sino que le corresponde al colegiado parar el juego si considera que puede haber una lesión grave. Cuando el presunto lesionado, después de haber sido trasladado a la banda, quiera volver a ingresar en la cancha, el árbitro tiene la potestad de hacerle esperar el tiempo que haga falta hasta que la inferioridad numérica de su equipo se vea reflejada en el juego. De esta manera, se aplicaría una suerte de sanción temporal que, posiblemente, haría recapacitar a los jugadores que gustan en demasía del teatro.

Desterrar del fútbol este tipo de comportamientos antideportivos es una cuestión de respeto:hacia el rival, hacia los aficionados y, en última instancia, hacia uno mismo como jugador y modelo de conducta.

Suyo, Sepp Blatter

¿Y tú que opinas?

>>>>> Si quieres recibir nuestras nuevas publicaciones en tu email subscríbete vía RSS o en este enlace: Subscríbete. Si quieres saber más sobre reglas de juego (cambios, resolución jugadas, preguntas técnicas…) síguenos en Twitter pinchando en este enlace @arbitrofutbol.

Comentarios y trackback no están actualmente permitidos.

Comentarios están cerrados.

Contact Us